martes, 27 de abril de 2010

Mahatma Gandhi

TODO INTENTO DE MEJORAR UNA CONDUCTA, AUNQUE NO SE LLEGUE A LA META, VALE LA PENA...




Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo
que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo,
vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto
para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos
para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado
y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir
una vida nueva, dirigida hacia lo alto
y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día,
sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta
y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho;
camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste,
más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien;
sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque
y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien
y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que
“cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas
hacia la libertad; una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona,
despréndete de ella y ámala,
sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto,
piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes
la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar
la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido,
iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía
a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas
las ventanas de tu alma, por medio de la alegría,
todos los que pasan por la calle en tinieblas,
serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo
que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos
que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño
y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos,
quizás entonces necesitemos hacer
un alto en el camino y experimentar
un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades
y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios
te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide
por lo que has logrado,
sino por los obstáculos que has tenido
que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera
en que vas a afectar el corazón de otros
y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida"

miércoles, 7 de abril de 2010

Ganesh - Ganesha - El dios de la buena fortuna


En el Hinduismo Ganesha también escrito como Ganesa o Ganesh y a veces llamado Ganapati (conductor de las huestes celestiales), es una de las representaciones de dios más conocida. Es el primogénito del dios Shiva y de la diosa Parvati y esposo de Bharati, Riddhi y Siddhi. También es llamado Vinayaka (señor de todos los seres), Vinayagar y Vinayakudu, en otras lenguas de la India actual. En sanscrito la silaba "Ga" simboliza Buddhi (intelecto) y la silaba "Na" simboliza Vijnana (sabiduría), por ende Ganesha es considerado el maestro de la inteligencia y sabiduría. Típicamente su nombre lleva el prefijo Shri que es un título Hindú de respeto. Shri Ganesha es usualmente representado como alguien de piel color roja, con una gran barriga, cuatro brazos, una cabeza de elefante con un solo colmillo y montando un ratón. El culto a Ganesha está ampliamente difundido fuera de la India en toda Asia y en años recientes ha llegado a paises occidentales. A sus devotos se les denomina Ganapatyas.

Como es el caso de cualquier otra representación de dios en el Hinduísmo la figura de Ganesha es un arquetipo cargado de múltiples significados y simbolismos que expresan un estado de perfeccion, así com los medios para obtenerla. Ganesha de hecho es el símbolo de aquel que há descubierto a la divinidad dentro de sí mismo. El representa el perfecto equilibrio entre las energías masculina y femenina (Shiva-Shakti), entre fuerza y bondad y entre fuerza y belleza. También representa la capacidad discriminativa que otorga la capacidad de percibir las distinciones entre la realidad y la ilusión, entre lo real y lo irreal.

Una descripción de todas las características y atributos de Ganesha se puede encontrar en el "Ganapati Upanishad" (antiguas escrituras dedicadas a Ganesha observadas por los Hinduístas) del rishi (grán vidente) Atharva, en donde Ganesha es identificado con Brahman y Atman (el supremo espíritu que es eterno, sin género, omnipotente , omnisciente, sin cámbio, infinito, inmanente y la realidad trascendental que es la base divina de todo lo que existe en el universo). También es descrito como la fuente, causa y suma de todo lo que está delimitado por el espacio y el tiempo en el cosmos, asi com el ser de infinita consciencia y gozo. Las figuras de Ganesha son representadas usualmente con cuatro brazos para simbolizar su divinidad, aunque existen figuras con 6, 8, 12 y 16 brazos cada una cargando un objeto o símbolo diferente, existiendo un número de hasta 57 objetos o símbolos en las distintas representaciones que existen de Ganesha.

El dios de la buena fortuna
En términos más generales ya que Ganesha elimina todos los obtaculos de nuestro camino material y espiritual, es considerado por todos los Hinduistas como el dios de la buena suerte quién otorga prosperidad y fortuna en todos los ambitos de nuestra vida. Es por ésto que se le invoca ántes de iniciar una actividad importante, ya sea mundana o espiritual, para que todo obstáculo sea eliminado y la buena fortuna se alcance fácilmente en todo lo que se realice, claro esta que esto solo sucede si lo que se desea alcanzar es bueno y puro, ya que de otra forma sera Ganesha mismo quien a traves de todas las huestes celestiales que existen y que estan a su cargo ponga todo tipo de obstaculos e impedimenteos para que no se realice o alcance nada que sea para fines egoistas, dañino para nosotros mismos o para los demas o simplemente no auspicioso. De esta misma forma Ganesha nos protege de todo ambiente de negatividad, violencia, envidia u odio si se le invoca con este fin.

Invocacion a Ganesha

Para invocar a Ganesha hay que seguir las reglas basicas de un ritual magico o religioso a cualquier divinidad. A pesar de que en algunas ocaciones no sera posible, es conveniente antes de la invocacion realizar alguna o todas de las siguientes recomendaciones para lograr una mejor comunicacion con dios. Tomar un baño, lavarse la boca y usar ropas limpias. Tener una imagen, idolo y/o yantra de Ganesha en un altar para ayudar a la concentracion, realizar ofrendas de agua, flores, incienso, velas, frutas, dulces, comida y/o cualquier cosa que consideremos especial o de valor para nosotros. Desde el punto de vista magico es mas propicio invocarlo por las mañanas antes del medio dia y aun mejor si es invocado durante el periodo de la luna creciente, desde la luna nueva hasta la luna llena. Pero desde el punto de vista religioso Ganesha esta siempre disponible en todo momento para escucharnos, hayamos o no observado estas recomendaciones, seamos o no Hinduistas, siempre y cuando exista un deseo real y puro de comunicarse con el amo y señor de éste y todos los demas universos paralelos ó dimensiones.

Mantra de Ganesha
Los mantras son palabras o frases normalmente escritas en sanscrito (el antiguo idioma de la India) que fueron escritas por los grandes sabios y videntes de la antiguedad. Al pronunciarlos uno entabla comunicacion directa con la entidad invocada. Por decirlo de alguna manera los mantras son conjuros magico-religiosos y al pronunciarlos atraemos las vibraciones de todo el universo para lograr el proposito deseado. La manera de pronunciar un mantra es hacerlo 11, 21, 51 ó 108 veces, y si se desea puede hacerse más veces, pero siempre en multiplos de 108 veces. Entre mas se pronuncie un mantra mas energia atraemos a nuestro ambiente, a nuestro cuerpo, nuesta mente y espiritu, lo cual gradualmente hara que vivamos en sintonia con la deidad invocada y en el caso de un mantra de Ganesha que cualquier obstaculo en nuestro camino material o espiritual sea eliminado. Swami Ganesh Maharaj recomienda empezar un dia Lunes o Jueves. Despues de pronunciar este mantra diariamente, inclusive durante actividades cotidianas, después de unas semanas se empezará a ver los resultados al darse cuenta que lo que se pensabas era un problema u obstaculo de alguna manera magica se ha solucionado. Un par de los mantras más conocidos para invocar a Ganesha y obtener sus bendiciones supremas son los siguientes:

"Om Gam Ganapateye Namaha"

"Om Gang Ganapataye Namaha Om" (versión tántrica)

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Ganesha, la deidad con cabeza de elefante

Creo que ya he dicho que a pesar de lo que popularmente se cree, la religión hindú es monoteísta.

Debido a que este único Dios, llamado Brahman, es Absoluto (es decir, eterno, invariable y sin forma), no pude ser representado de una manera concreta y por ello se recurre a un sinnúmero de deidades que simbolizan los infinitos aspectos y cualidades de la Divinidad (en el Cristianismo, por ejemplo y de manera similar, se encuentran las Vírgenes, los ángeles, los arcángeles y los santos que cumplen el rol de asistentes de Dios).

Aparte de la infinidad de deidades, la India es un país de gran extensión territorial. Es por ello que dependiendo de muchos factores (la región, el idioma, la época del año) se pueden ver diferentes deidades o incluso la misma, con otros nombres o atributos. No es raro que una deidad muy popular al sur del país, por ejemplo, sea casi desconocida en el norte.

A pesar de esta variedad, hay una sola imagen que puede encontrarse a todo lo largo y ancho de la India.

Se trata de Ganesha, el dios con cabeza de elefante.

Su nombre naturalmente puede variar, y entre los más conocidos están Ganesh, Vinaiaka, y Ganapati.

Mitología

La tradición cuenta que Ganesha era originalmente un niño que cuidaba la entrada a la habitación de su madre, la diosa Parvati, que lo había creado con sus propias manos para que la protegiera en la ausencia de su consorte. Cuando éste, el fiero dios Shiva, volvió de uno de sus retiros de meditación, encontró al desconocido niño impidiéndole entrar a su propia casa, tal era su obediencia para con las palabras de su madre. Debido a su temperamento, Shiva cortó la cabeza de su hijo, sin saber que lo era.

Cuando Parvati se enteró, amenazó a su esposo con una separación con consecuencias cósmicas si no volvía a la vida a Ganesha. El apesadumbrado Shiva salió a la selva decidido a traer la cabeza del primer ser viviente que se le cruzara…¡Que levante la mano el que se sabe con que ser se cruzó Shiva! El lector que responda acertadamente se gana el derecho a dejar un comentario gratuito.

Sí, a la sazón este ser fue un elefante, pero no uno común y silvestre, sino un elefante santo; que es uno de los tantos animales que en la India son adorados (más allá de las famosas vacas).

Fue así entonces, que el niño obtuvo una nueva cabeza y la relación entre los dioses perduró para el bien de la armonía universal.

Debido a esta historia, en las casas hindúes se puede encontrar una estatua de Ganesha sobre las puertas, para que proteja la entrada de las energías negativas.

La popularidad de Ganesha tiene más razones, ya que es considerado el destructor de los obstáculos y las dificultades. Por ello, ante el comienzo de cualquier tarea (sea la construcción de una casa, la jornada diaria, o una boda), es aconsejable orarle al Señor Ganesha para asegurar el éxito de la empresa.

Es debido a esto que también es considerado el protector de los viajeros, y muy especialmente de los estudiantes.

Sobre esto, Swami Premananda dice: “Los niños principalmente pueden relacionarse con la forma amorosa, amigable y poco agraciada del Señor Ganesha. Él es el Señor del conocimiento y de todas las artes. Puede guiar a los estudiantes hacia una vida culta que también involucre la espiritualidad”.

Sin Colmillo

Hablando de su apariencia, a pesar de las diferentes manifestaciones que puede tener Ganesha a lo largo y ancho de la India, es generalmente representado con uno de sus colmillos partido, lo cual se dice fue un acto de auto-sacrificio.

Como suele suceder en la mitología, hay al menos dos explicaciones para esto:

La primera dice que lo hizo para escribir, utilizando el colmillo como bolígrafo, el Mahabharata, el gran poema épico de la India, que es de hecho la epopeya más larga del mundo. Se dice que el Mahabharata fue dictado por el anciano sabio Vyasa a Ganesha, ya que ningún ser humano normal hubiera podido escribirlo.

La segunda versión cuenta que había un demonio llamado Kaiamuhan, al que los dioses habían bendecido con la inmortalidad, merced a sus penitencias. Cuando el demonio obtuvo esa bendición no respetó a nadie y comenzó a herir a los dioses y a otros seres.

Para humillarlos el demonio les ordenaba que se pusieran de pie ante él y que golpearan sus frentes con las manos cruzadas (es decir, entrelazando los nudillos de los dedos). También les obligaba a sentarse y levantarse mientras tiraban de sus orejas con brazos cruzados.

Como estaba causando tantos problemas, los dioses fueron a quejarse al Señor Ganesha. Él les prometió que destruiría a Kaiamuhan, y entonces fue a enfrentarse con el demonio. Kaiamuhan sacó su arco y su flechas, pero Ganesha destruyó las flechas arrojando una de las armas que sostiene en una de sus manos y así inmovilizó a todo el ejercito del demonio. Esto hizo que Kaiamuhan montara en cólera y entonces utilizó contra Ganesha todas las armas que tenía y que había obtenido en virtud de sus penitencias. Pero en lugar de dañar a Ganesha, las armas giraban entorno a él y caían al suelo inofensivamente.


Acto seguido, Ghanesa rompió uno de sus colmillos y lo lanzó contra el demonio, que se desvaneció ante el impacto de esta poderosa arma. Pero como había obtenido la bendición de la inmortalidad no murió, sino que se convirtió en una enorme rata. Así, Ganesha se sentó sobre esta gran rata y la adoptó como su vehículo.

A este respecto, la mayoría de los deidades hindúes tienen un vehículo, que por un lado es el medio en que se trasladan pero por otro lado tiene un simbolismo espiritual. Por ende, es totalmente normal ver ilustraciones o estatuas de Ganesha montando sobre la rata; lo cual es un poco insólito, sobre todo por la diferencia de tamaño. Sin embargo, los artistas se las arreglan con imaginación, a la vez que achican un poco al elefante y agrandan la rata.

De todos modos, el significado espiritual de la rata es que representa a los deseos mundanos, los cuales Ganesha es capaz de gobernar a su antojo.

Es así como desde la victoria sobre el demonio, y como forma de agradecimiento, cuando la gente veía a Ganesha empezaba a hacer los mismos gestos que el demonio les había obligaba a hacer a ellos para ridiculizarlos. De esta forma, esos gestos se convirtieron en una forma de rendirle culto a Ganesha, una forma que se mantiene hasta hoy.

Es parte de la tradición y se puede ver en todo templo donde haya una imagen de Ganesha. Yo mismo lo hago constantemente, y casi me olvido que visto de afuera puede parecer un gesto algo ridículo.

Que los cumpla feliz

Cada año en el mes de Agosto/Septiembre (dependiendo del calendario lunar) se festeja Ganesha Chaturti, que vendría a ser el cumpleaños de Ganesha. En toda la India se celebra este festival anual, en algunas partes con más pompa que en otra. Las celebraciones en la ciudad de Bombay, por ejemplo, son las más famosas.

Justamente, este año (2008) el evento se conmemoró el pasado miércoles 3 de septiembre. Es un poco por ello que traigo a colación la historia de esta deidad tan querida para mí; y otro poco porque también tengo mi historia particular que contar.

Durante la estancia, junto a mis padres, en el ashram de Amma (“La Santa de los abrazos”), tuvimos la oportunidad de celebrar Ganesha Chathurti.

Tradicionalmente, a lo largo de diez días se realizan rituales y ofrendas a una gran estatua de papel maché, que se construye especialmente para la ocasión. En más de una ocasión asistí a estos rituales para disfrutar viendo los antiquísimos y sagrados procedimientos de adoración.

El último día de los festejos es siempre coronado por la inmersión de la estatua de Ganesha en el mar. Esta costumbre se sigue en todo el país y si no hay mar se usan ríos o arroyos.

El significado de esta zambullida es que la deidad se lleva consigo todas las dificultades y problemas de los devotos, limpiando el terreno para un siguiente año lleno de auspiciosidad.



Cerca del atardecer, la mayoría de los residentes y visitantes del ashram de Amma, nos dirigimos en una informal procesión hacia la orilla del Mar Arábigo, que en esa zona es muy bravo. El entusiasmo era mucho y los espectadores cientos.

La tradición manda que los varones sean los encargados de meter la estatua al agua. Después de ciertas dudas, mi padre y yo decidimos participar de la ceremonia.

Nos quitamos la camiseta, nos arremangamos los pantalones, y tímidamente nos acercamos a la imagen, tratando de tocarla aunque sea un poquito entre la multitud de participantes. No era tarea fácil, pues eran muchos los que se habían arremolinado en torno a Ganesha para llevar la estatua. La tradición dice que cuanto más lejos y profundo se acarrea la imagen, más auspicioso es el resultado.

Se dio la voz de largada y alrededor de cincuenta personas salimos, con la estatua en andas, dispuestos a llevarla lo más lejos posible.

En cuanto la primera ola rompió en nuestras rodillas, el séquito se vio reducido a quince personas, pues al parecer la mayoría se amilanó por el agua.

Los que quedamos avanzamos decididamente y soportamos con dignidad dos o tres olas de alto calibre. Sin embargo, una terrible y última masa de agua se abalanzó sobre el grupo y no hubo nada que hacer.

Todos desparramados y muertos de risa emprendimos el regreso a la orilla. Mi padre encontró una guirnalda que se había salvado del naufragio y quiso guardarla como trofeo, pero le advirtieron que los problemas no se irían si alguna parte de la deidad quedaba en tierra. Rápidamente, entonces, la lanzó de nuevo al agua.

En este sentido, yo por mi parte hallé flotando ni más ni menos que la cabeza de Ganesha, y la tomé decidido a preservarla, pero una ola justiciera me sorprendió de tal manera, que con suerte pude mantener mi propia cabeza.

Todo terminó muy bien, con cada cosa en su lugar, con el cuerpo llenó de arena y el corazón llenó de satisfacción por haber mandado al fondo del mar todas nuestras dificultades.

Personalmente, como he dicho, Ganesha me es muy querido y siempre me ha gustado, desde niño.

Sabiendo esto, Swami Premananda me regaló en el año 2003 una pequeña estatua dorada, que me ha acompañado desde entonces, y a la que realizo un simple ritual cada semana, como símbolo de mi amor por Swami Premananda y, claro, por Ganesha, el eliminador de todas las obstrucciones.


Fuente: http://hijodevecino.wordpress.com/2008/09/05/ganesha-la-deidad-con-cabeza-de-elefante/