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domingo, 26 de junio de 2011

30 kilos de Autoestima


La palabra “Autoestima” ha estado en nuestro vocabulario por espacio de años, sin que sepamos exactamente lo que significa; creemos hasta cierto punto, que es un sentimiento que debemos poseer en mayor grado para ser felices y sin embargo, no tenemos claro cómo comportarnos para que haya más de “ella” en nuestra vida. Para ayudarte en tu búsqueda de respuestas y en tu reencuentro con quien realmente eres, escribo por primera vez y de manera profunda sobre Autoestima.
Autoestima es el grado de amor que sientes por ti. Tienes un grado elevado de Autoestima cuando el concepto que tienes de ti es positivo, altruista; tienes un elevado grado de Autoestima cuando comprendes la fusión eterna entre los demás seres y tú, de manera que cuando te encuentras con cualquiera de ellos puedes sentir en ti la parte que lo(s) contiene.
El bajo nivel de Autoestima es un trauma que adquirimos al momento de nacer. Y aunque para ti pueda parecer algo absurdo e ilógico, tienes la posibilidad de comprender que el alma jamás deja de experimentarse y que aunque sea un punto de luz en el vientre de una mujer, está haciendo valer sus propias elecciones por muy dolorosas que sean para su cuerpo emocional. Es así como su necesidad de auto experimentarse le lleva a elegir al miedo como compañero de vida desde que respira por primera vez, al momento de nacer. El venir al mundo supone un gran reto para el ser, porque durante determinado tiempo permanece seguro en el vientre elegido, hasta que llega el momento de dejarlo para defender su vida ante la inminente amenaza de muerte, así que su primera respiración proviene del pánico a la misma. Posteriormente inhala y exhala la culpabilidad por haber dejado un lugar seguro y por haberle causado dolor a la mujer que en este espacio fungirá como su madre. El alma es consciente de lo que experimenta porque siempre es; de modo que si al leer estas palabras, algo en ti te hace pensar que es cierto, es porque tu alma ha elegido recordar para poder sanar.
Con esta aparente carga al hombro nos aventuramos a caminar y a crear experiencias apoyadas en el miedo o en las creencias que nos hacen culpables por haber nacido. Así se va desarrollando el concepto de “no merecer” o de “no ser lo suficientemente bueno para…” o de “ser demasiado algo”. Así que este momento es el ideal para comenzar a realizar cambios permanentes en nuestras vidas y de esa manera influir sobre las vidas de seres que están a nuestro alrededor, como parte nuestra que son.
Generalmente sufrimos de un odio desmedido hacia nuestro cuerpo físico, aunque éste hace precisamente lo que a nivel subconsciente le ordenamos a diario. Las personas delgadas quieren engordar, las que se consideraran gordas quieren adelgazar, las que nacieron con el cabello ondulado lo quieren lacio y viceversa, las que tienen muchas bubis se operan para disminuirlas, mientras que otro porcentaje de mujeres se operan para ponerse más. También odiamos algunas otras elecciones nuestras, como por ejemplo: las personas casadas desean volver a ser solteras y las que aún no se casan quieren hacerlo para sentirse realizadas; si la pareja luce gorda quieren que adelgace, si es muy delgada quieren que engorde; si no sale a la calle sin ustedes piensan que es horrible tener un “perrito faldero” y si sale sin ustedes se consideran desgraciadas(os) porque no las toma en cuenta. Si tienes tus hijos muy pequeños piensas: ay ¿Cuándo crecerán para verlos realizados? Y si ya crecieron te dices: ay si regresaran aquellos tiempos donde mis hijos eran míos!. Si tienes un apartamento quieres una quinta, porque en ella caben todos tus muebles y si tienes una quinta quieres un apartamento para no guardar tantos objetos sin necesidad. Así podría extenderse la lista de manera infinita, respecto de todas aquellas situaciones que nos recuerdan lo imperfectos que somos y lo mal que va nuestra vida.
Una baja Autoestima suele disfrazarse de arrogancia o de odio. Alguien que se ha sentido manipulada(o) o maltratada(o) toda su vida, puede armarse de una coraza que impida que los demás le vuelvan a hacer daño y así creer que su Autoestima está elevada cuando realmente es todo lo contrario. Vemos mujeres que ganan concursos de belleza y que piensan que son feas; personas que defienden su pasado porque sólo así se consideran “valientes”, otras más que ganan mucho dinero y que se sienten frágiles e indefensas.
Desarrollar la Autoestima es un proceso que se lleva paso a paso, sin la urgencia de modificar lo que somos, sin exigencias ni requisitos y sobretodo, sin plazos porque comprendemos sus raíces y nos consideramos co-creadores de las mismas, así que no hay culpables aquí, sólo hay caminantes, habitantes y dueños del planeta Tierra, al cual venimos a aprender, a enseñar y a recordar.
Los pasos en el proceso de enamoramiento de tu propio ser son:
1. Comprender tu libre albedrío. Tú elegiste estar aquí para obtener las experiencias con las cuales cuentas y por medio de ellas has llegado a este sitio a aprender y a enseñarme. Las otras personas también eligen sus experiencias, de modo que no tienes por qué sentirte culpable de sus vivencias aunque estés involucrada(o) en ellas; aunque sean tus hijas(os) o tus padres. La culpa es una trampa de la mente y proviene de la ignorancia. Su misión es despertarte a una nueva realidad que te dice que eres inocente de todo lo que siempre te has culpado y castigado.
2. Aceptar definitivamente, que si pudieras regresar al pasado (por llamarle de algún modo) para cambiar las situaciones que aún te duelen, sería poco probable que estuvieras aquí intentando ser tú misma(o), sería poco probable que estuvieras expandiendo tus horizontes y aprendiendo del dolor. Se necesita mucho amor de tu parte para aceptar que cada suceso ocurrido es nada más y nada menos que la materia prima con la cual se elabora un “nuevo tú”. Así que bendice lo que sucedió y a los involucrados, aunque duela. Esa es tu mejor elección.
3. Realizar ejercicios de amor hacia ti, así como recomienda la escritora Louise L. Hay, quien en su hermoso libro “Usted puede sanar su vida” recomienda la pronunciación de la frase “ME AMO Y ME APRUEBO” por lo menos unas 400 veces al día, para experimentar la paz. De igual manera recomienda hacerlo frente al espejo, aunque esto al principio provoque cierto dolor. Los resultados posteriores son maravillosos.
4. Cuando sientas que cometiste un error, acéptalo como parte de la experiencia de tu alma en relación con el alma de alguien más y deja que te enseñe, dándole las gracias.
5. Recordar siempre que el amor hacia ti, incluye la pronunciación eterna de las frases mágicas: Lo siento, perdóname, te amo, gracias.
El proceso de sanar nuestro nacimiento es una manera de superar las barreras de la mente, si deseas más información al respecto, lee a Sondra Ray y a Leonard Orr en su fabuloso libro “Nacimiento y personalidad”, para que puedas tal vez  identificarte con los casos expuestos y así comprender por qué te has causado dolor tantas veces.
Por lo pronto, espero que generes para tu cuerpo emocional (que también se puede pesar) 30 kilos más de Autoestima, para que un día puedas generar más y más kilos de amor por ti. Detengamos esa carrera loca hacia una meta y hagamos un alto en el día para “oler las rosas” como tantas veces se ha dicho.  Regálate algo que te guste el próximo día de amor y amistad. Nuestro mundo tiene oportunidades maravillosas, que escondidas en un sentimiento tal vez desagradable, pueden traer a nuestra vida la Autoestima como sanación.
Recuerda… Eres inocente, mereces la prosperidad y la paz en tu vida. Nuevamente gracias por inspirarme este artículo, ya que escribiéndolo aprendí tanto como tú.  Lo siento, Te amo!
Vivi Cervera. Copyright 2009. Derechos reservados de autor.

Contrato emocional



El mundo que experimentas es tan relativo y tan flexible, que en cualquier instante puedes decidir cuál concepto re creará tu realidad. Esto lo pienso y lo escribo porque hay personas que desconocen estos temas sobre los que tú y yo apoyamos nuestra existencia y –aparentemente- para ellas, el mundo es un campo de batalla donde hay que luchar para obtener algo que es inmerecido y obtenido a base de dolor o sacrificio. Estas personas han elegido vivir de esta manera, así como tú y yo elegimos tomar un acceso más rápido hacia el encuentro con el amor a nuestro ser. De modo que el mundo continúa siendo flexible, eres tú quien elige cuál verdad experimentar. Si crees que todo esto no es más que un medio de distracción masiva, así es; si al contrario, piensas que estás aprendiendo a ser libre interiormente porque puedes elegir, entonces tu verdad es la misma mía y así es. Este artículo trata sobre una creación que a todos nos involucra y tiene que ver con las relaciones que establecemos a lo largo de nuestra vida aquí.
El camino que eliges el día de hoy para experimentarte, tiene que ver con tu decisión de crear la realidad que habitas; esto incluye situaciones, personas, formas físicas, formas abstractas, soluciones, verdades universales, relaciones, etc. En todo ello eres la parte que le dio a tu vida y a tus experiencias una razón para estar aquí ahora. Estas creaciones tienen lugar en otro plano en el cual somos la totalidad expresada de manera individual. Así fue como celebraste un contrato con tus padres, hermanos, amigos, parejas, compañeros de trabajo, con el fin de representar un personaje determinado en la obra que significa la vida. Entonces ríes, lloras, avanzas, caes, subes, bajas, sientes, lastimas, hieres, fallas, aciertas, recuerdas, olvidas y de todas maneras siempre cumples con tu parte del contrato emocional que ahora eliges recordar y que te hace 100% responsable de tu vida.
Creo que esta es la parte que más te cuesta aceptar, porque ahora te preguntas ¿Responsable yo? Y ¿Por qué? ¿Acaso puedo ser responsable de que alguien me haga daño?
La respuesta es SI, porque sólo así puedes modificar la parte de tu vida que recuerdas con dolor y que te hace parte de una injusticia que en realidad no existe. La injusticia no existe o pregúntate para quién es más injusto: si para el pollito o para el gusano! Creer en la injusticia es parte del juego que nos hace exclamar a menudo: “¡Por Dios, no es justo que me hagas esto!”. Y lo hemos dicho hasta el cansancio porque no recordamos que todo lo que hay a nuestro alrededor es una creación que surge de nuestros pensamientos e intenciones y por lo tanto también es el resultado de pactos o contratos emocionales celebrados en otro plano de nuestra existencia con el único fin de experimentarnos en las diferentes facetas que posee nuestro Ser. Eres 100% responsable porque eres el creador de toda tu experiencia, y tu vida en este planeta será más sencilla si empiezas a considerarlo desde ya.
Un ejemplo de contrato emocional puede ser el de un muchacho joven que toma la responsabilidad de trabajar cuando aún no es tiempo para mantener a su familia porque el padre ha fallecido o se ha marchado. El muchacho comienza a asumir el rol de “padre/esposo” (ya que de alguna manera simboliza esto en el grupo) hasta que lo considere necesario, hasta que lo crea conveniente o hasta cuando pueda hacerlo, en virtud del acuerdo que a cierto nivel, tiene con los demás miembros de su familia.
También se da el caso de la chica que siendo muy joven aún, se compromete a llevar las tareas del hogar, a ayudar a sus hermanos menores, a lavar la ropa de su padre, a cumplir con sus deberes escolares y tal vez a trabajar, porque su mamá ya no está y de ese modo asume un rol de “madre/esposa” (porque de alguna manera representa esto para su familia).
Otro contrato emocional se da entre parejas, cuando te sientes atrapada/o en una relación que nunca tuvo inicio y que parece no tener fin, ya que existe más un compromiso que un sentimiento de por medio; así que te sientes mejor contigo misma/o quedándote ahí, siendo parte de una relación que no funciona porque te dolería abandonarlo todo por miedo a lo que podría suceder con la otra persona, más que por ti. Tu rol puede ser el de pareja/madre/padre/hija/hijo.
Hay hijas que se han quedado toda una vida en el hogar por un contrato emocional con sus padres, así que evitaron tener una familia propia, con el fin de garantizar una estabilidad para todos los involucrados.
Los contratos entre amigas y amigos surgen cuando el decir la verdad significa un riesgo para la amistad. Cuando el expresar lo que sientes puede ocasionar una reacción equivocada por parte de la otra persona y esto precipite el fin de esa relación. Así que parte del comportamiento habitual es “proteger” tu vínculo con tu amiga/o, aunque esto signifique dejar de ser tú.
Los contratos emocionales son creaciones tuyas, así que ese mal momento de tu pasado es producto de una necesidad de tu ser para conocerse de manera total y así es como vas representando diversos personajes, asumiendo diferentes roles, interpretando la vida de manera continua hasta que decides que es hora de finalizar alguno de esos contratos o tal vez todos. En un contrato puedes sentirte atada/o, presionada/o para cumplir con él hasta el final y es cuando no te atreves a soltar un grupo de personas que pueden volar solas o que no puedes abandonar un empleo donde no te sientes satisfecha/o porque te invade el temor de quedarte desprotegida/o con todas esas responsabilidades encima esperando por ti. También puede que sientas que es algo que tienes que hacer porque puede ser como tu misión y esto tal vez facilite un poco más tu vida.
Nuestras relaciones con los demás se basan en contratos donde les pedimos que hagan esto o lo otro para cumplir con nuestro proyecto de vida. Así mismo aceptamos interpretar ciertos personajes para cumplir con los proyectos de vida de los seres que nos rodean. Naturalmente los mejores acuerdos son los que te permiten sentir plenitud, satisfacción, totalidad y gratitud por experimentarlos.
Entonces… ¿Hay que continuar con el contrato? Hay que darlo por terminado? ¿Te sientes atada/o a alguien? ¿Te tocó vivir una vida que aborreces?
Tienes 3 opciones que se apoyan en tu capacidad para elegir:
  1. Sentir gratitud por la experiencia vivida (Esto es ser 100% responsable)
  2. Dar por terminado el contrato emocional si sientes que te lastima (Esto es ser 100% responsable)
  3. Continuar siendo parte del contrato en medio del dolor y de los lamentos (Esto significa culpar a las demás partes del contrato)
Tú tienes las respuestas. Como creador/a de tu experiencia puedes iniciar o dar por terminado un contrato cuando lo desees, evitando en lo posible ser víctima de tus propias decisiones. Sólo eso.
Utilicé las palabras “contrato emocional” porque evocan pactos, compromisos, lazos en los cuales involucramos nuestros sentimientos, espero que así se interprete. En lo personal, me siento afortunada, agradecida y feliz por haber celebrado mi contrato actual contigo y por permitirme estar a tu lado para ser mejor cada vez. Definitivamente eres la mejor de mis creaciones. Te amo!

Vivi Cervera. Copyright 2009. Derechos reservados de autor.

Con las alas al viento


Conocer el significado de la libertad implica mucho más que la facilidad para trasladarse de un lugar a otro, requiere mucho más que la posibilidad de hablar y ser escuchada(o), necesita mucho más que dinero en el bolsillo para vivir la vida, precisa mucho más de lo que imaginamos. Un ser humano comienza a experimentar la libertad cuando adquiere conocimiento, cuando busca la forma de iluminar las áreas de su vida que se encuentran oscurecidas por las huellas de un pasado que no se quiere marchar.

Vinimos a este lugar para sanar un sentimiento que proviene del pasado; se trata de la culpa. La última vez que hablé sobre esto, las personas que me escuchaban, lloraban al comprender cuál era el origen de su eterno sufrir y la razón por la cual todos sus esfuerzos por ser felices parecían inútiles, sin sentido. Eso me motivó a escribir este artículo para ti, porque sé que desde hace mucho tiempo llevas contigo para todos lados la duda de si lo hiciste bien o no, la pregunta de por qué no te detuviste cuando era el momento, te cuestionas el por qué estuviste en ese lugar cuando no debías, o el por qué no dijiste la palabra correcta, también te preguntas por qué dejaste que esa persona se fuera, te lastimas una y otra vez preguntándote por qué dejaste ir esa oportunidad, ese sueño, ese amor, ese dinero, ese ser querido, ese trabajo, ese país, esa noche.

Sé que no ha sido fácil. Vinimos a este mundo sintiendo culpa por hacer sufrir a nuestra madre en el parto y desde ahí se nos hizo entender que la vida funcionaba a base de recompensas al “buen comportamiento” y de castigos al “mal comportamiento”. Fuimos educados para sentir culpa por existir y ahora estamos empezando a corregirlo. Este es el momento, ni antes ni después. Acepta esto ahora sin pensarlo tanto, por favor. Elegiste esta realidad para modificar un pensamiento que se te ha salido de control, ese pensamiento es el que te ha hecho sentir culpable siempre. De ese sentimiento proviene el auto castigo con el que generalmente “pagamos” por estar vivos. Pagamos con nuestros cuerpos físicos, con nuestras relaciones, pagamos con nuestras pertenencias. Pagamos también con un sistema de creencias que es obsoleto.

La carencia llega a tu vida, cuando crees que te hace falta algo y entre más necesites de ese algo, más parecerá alejarse de ti. Así mismo, entre más culpable te sientas, así mismo tendrás más necesidad de crear situaciones que te hagan sufrir, porque así crees inconscientemente que estás dando algo a cambio. Algo que puede arrojar luz sobre estos sentimientos inútiles es el hecho de comprender que estás aquí para hacer válidos algunos “contratos emocionales” (Leer el artículo llamado Contrato emocional en este blog), que incluyen tus relaciones con algunas personas y que por lo tanto esas otras personas a las cuales crees haberle hecho daño son parte de un pacto para crecer, son parte de un trato, en el cual podrán experimentarse de diferente manera para conocer así el propósito de estar aquí. Tú eres parte de ese propósito y eres responsable de él, más no culpable.

La culpa es pariente del miedo y se expresa de muchas formas. En ocasiones ni siquiera tenemos tiempo para pensar en los por qué y sólo necesitamos enfocarnos en sanar nuestros miedos ante la vida, omitiendo un poco la lógica para no perdernos en sus conceptos. Cuando naces diferente estás asumiendo un reto con el cual podrás lastimarte por el resto de tus días o con el que también podrás iluminarte para apoyar a quienes se sientan igual que tú alguna vez. Creo que todos sufrimos de odio hacia nosotros mismos en pequeñas o grandes dosis, en el fondo nos odiamos por considerarnos malos, in-merecedores de momentos felices, in- merecedores del amor, del dinero, de paz y así con todo esto en nuestra conciencia, creamos situaciones que reflejen ese odio, creamos enfermedad, dolor, carencia, muerte.

En ocasiones no hay espacio para las preguntas ni para las respuestas, sólo hay cabida para el amor, para reconstruir esa relación que has perdido contigo, para irradiar luz en todas las direcciones hacia donde la vida te lleve, para sonreír ante los retos. Puede ser que en este momento surjan muchas preguntas que nadie te ha contestado, pero la cuestión es: ¿te dedicarás a buscar las respuestas? O comenzarás a pensar que sólo tienes este instante para rehacer tu vida y para decirte que te amas, porque eres inocente de todo lo que te acusas. Recuerdo que hace algún tiempo leía a Elizabeth Kübler Ross en uno de sus libros sobre la muerte y ella me hizo reaccionar, al mencionar en él, que en una ocasión anduvo por las calles tan muerta de hambre que había estado dispuesta a arrebatarle un pedazo de pan a cualquier niño hambriento que hubiera visto. Eso me hizo comprender aún más una frase que mi papá me enseñó: “Somos un poco de todo”.

Entonces, si yo hubiera sido educada como tú, si hubiera tenido tus mismas experiencias, si hubiera elegido tus mismas vivencias, habría actuado exactamente igual que tú. Generalmente el ser humano es producto del medio en el cual se desarrolla, así que tú y yo somos parte de lo mismo, estamos en capacidad de hacer lo mismo por hambre, por sed, por miedo y por amor.

Quiero pedirte por favor que medites en la afirmación que quiero regalarte y que tomé del libro de Sondra Ray llamado “Relaciones con amor”. Date la oportunidad de sentir tu voz interior por medio de este artículo y re construye tu vida, tu mundo, pensando:
“Yo (tu nombre) Soy inocente. Merezco amor, dinero, salud (o lo que quieras agregarle).

Por último, perdónate. Si no eres indulgente contigo, entonces ¿Quién lo será? Recuerda que siempre, siempre, siempre, eres inocente. El amor es inocente. El dinero también lo es. Eres inocente, responsable, jamás eres culpable. Eres parte del plan de alguien, eres parte del plan universal y por eso todos en el universo celebramos que estés aquí. A esto le llamo libertad. Estás aprendiendo a volar, con tus alas al viento, elige conocer la vida, conocer al amor, elige conocer a Dios.

Te amo, Lo siento, Gracias por estar aquí.

Vivi Cervera. Copyright 2009. Derechos reservados de autor.

El amor es como oxígeno



Para todas las personas que piensan que este título hace honor a la super canción (Love is like oxigen) de Sweet (una espectacular banda de los 70’s), pues tienen razón. Escribí el artículo pensando en que si el amor es como oxígeno ¿Qué hay de los que no tienen amor? ¿Qué sucede realmente con aquellas personas que por más que lo intentan, no logran atraer una pareja estable? Y ¿Qué sucede con aquellas personas que atraen a parejas estables equivocadas? ¿Qué pasa cuando el amor que es como oxígeno, te eleva? ¿Qué pasa cuando no hay oxígeno y comienzas a caer?
Empiezo por recordarte que tu libre albedrío jamás se te ha negado, jamás se te ha quitado, tu alma lo acepta como derecho propio y como parte de su esencia, así que todo aquello que estás experimentando con relación al amor tiene que ver con esas elecciones que consideraste importantes en tu proceso evolutivo. El hecho de que te consideres parte activa en la creación de los sucesos positivos o negativos que estés viviendo, hace posible que puedas encontrarte cara a cara con el amor para así poder aceptarlo plenamente.
Hay una frase de Oscar Wilde que ilustra a la perfección el conflicto humano, dice así:

“En este mundo sólo existen dos tragedias: una es no obtener lo que deseamos y la otra es obtenerlo”.

Primero, nos pasamos media vida intentando encontrar el amor ideal y después nos pasamos el resto de vida lamentándonos por haberlo encontrado. Me doy cuenta de que ahora estás aquí, sanando conmigo, aprendiendo a amarte y a tomar las decisiones apropiadas para tus cambios; también sé que estás luchando tus propias batallas, que lo más probable es que hayas intentado llevar una buena relación sentimental con alguien y que de repente por una u otra razón esto haya terminado. También es posible que te culpes permanentemente por no haberte comportado de esta o de otra manera respecto de tu relación anterior o que simplemente ese amor nunca ha llegado y crees con todo tu ser que eres la persona más aburrida, fea, gorda, vieja y desagradable de este planeta. Tal vez la soledad que sientes te haya guiado hacia este artículo que ha sido escrito para alentarte una vez más a continuar intentándolo, a perseverar y sobre todo para aprender lo que significa llevar oxígeno a cada célula de tu cuerpo por medio del verdadero amor.
Bien, el asunto aquí no es que te pongas a pensar repetida y robóticamente en que ya tienes una pareja estable y adinerada, porque los resultados podrían decepcionarte, primero deberás sanar tú. Además no se trata de concentrarnos en lo que es apariencia, yo creo que debes establecer una diferencia entre querer tener una compañía o vivir la vida junto a alguien que ames; el amor es un camino con muchas bifurcaciones y el paso del tiempo a veces, destruye lo que se inició con tanta esperanza, porque no hemos sido instruid@s en “El arte de amar”*. Puede ser que veas a muchas personas que han caminado juntas por más de 30 años, pero que jamás han estado verdaderamente enamoradas la una de la otra; también puedes observar parejas que todo el tiempo están peleando y que temen separarse para “proteger” su relación evitando la soledad; puedes percibir a hombres y mujeres que tuvieron que casarse obligadamente para silenciar las voces de la sociedad. Esa sociedad tan nuestra que devora sin piedad aquello que considera diferente porque en realidad le tiene miedo, un miedo que es más nuestro que de ella misma y que ella con todo gusto refleja.
Entre más necesidad manifiestes por encontrar a alguien, más riesgo corres de atraer a la persona con la cual enfrentarás tus miedos, más riesgo tendrás de atraer una compañía y no un amor. Viniste aquí a limpiar los recuerdos dolorosos sobre tus relaciones sentimentales y puedes hacerlo sin sentirte víctima de la vida o sin compararte con las personas que han encontrado el amor, porque tú tienes tus propios tiempos y te riges por las reglas que te has impuesto para sanar tu cuerpo emocional. La idea es que el proceso sea lo menos doloroso posible, que evites la necesidad de ponerte más requisitos aún, que fluyas con las señales que el Universo te va dejando, como por ejemplo este artículo que no encontrarás por el momento en ningún otro rincón de la red porque ha salido de mí, que soy su autora; para ti, justo ahora que más lo necesitas y que me lo has solicitado.
“ Tal vez el amor sea el proceso por el cual yo te conduzca delicadamente de regreso a ti mismo. ” Saint-Exupéry.
Sé muy bien que esa soledad interna y externa que acompaña tus días, es el factor principal que te obliga a refugiarte en la búsqueda desesperada de una relación sentimental, no es en sí la falta de esta relación lo que te aflige, es tu propia soledad, tu propio vacío, esa porción de tiempo que consideras hueca y sin sentido, esos comentarios de la gente que tu subconsciente crea, con el fin de exigirte una pareja estable, un par de niños, una casa con portón automático y una cerca de color blanco, además de rosas en las jardineras. No todas las vidas funcionan igual. Tu vida tiene que dar un giro y comienza ahora dentro de ti. Es necesario que comiences a aprobarte porque así das inicio a la relación que aún no consolidas contigo. Déjame preguntarte: ¿Cuántas veces te hablas con amor? ¿Eres capaz de elogiarte? Podría ser que pensaras algo como: “ok, he elegido pensar de esta nueva manera para evitar tanto sufrimiento inútil y eso sólo lo haría alguien valiente como yo! Me amo por intentarlo”. Otra: “Aunque en realidad me odio, al menos lo reconozco o al menos intento amarme ahora”. ¿Cada cuánto te dices Gracias a ti misma(o)?
En la medida en que te des amor, sólo por el gusto de hacerlo, sin reglas, sin requisitos, sin tiempos, tu capacidad de recibir el amor de otra persona se ampliará; porque el problema real radica, en que existe en tu mente un conjunto de ideas y pensamientos que obstaculizan la llegada del verdadero amor a tu vida, esas ideas se encuentran resumidas en el miedo de ser feliz porque es arriesgado ser feliz. ¿Qué pasaría si eres feliz ahora? Dejarías de tener problemas!!! Dejarías de lamentarte!!! Dejarías de buscar respuestas!!! Lo tendrías todo!!! Y esto supone un riesgo enorme para un corazón lastimado, que ha vivido la vida sumergido entre reclamos, dudas, temores, dolor. A nivel interno crees que no mereces amor ni felicidad, por esa opinión que tienes de ti. Entonces ¿Por qué no te detienes ahora? No te presiones para lograr tus cambios, ámate mientras vas veloz o lentamente hacia tu próximo destino y deja que te guíe tu inspiración, esa que llega a ti cuando te dices al espejo: TE AMO (sin que importen las lágrimas que bajan de tus bellos ojos hasta ahora tristes).
Es importante procurarte placer sin culpas, silenciar con amor a ese interminable diálogo interior, que contribuye con tu dolor; amar a esa vocecita de la grabación que desde tu niñez te dice lo mal que te ves y lo inmerecedora que eres de estar viva, también te dice que eres culpable de estar sol@. Nada de eso es real, todo esto tenía que ocurrir para que la Tierra girara como lo ha hecho y sobre todo para que nos encontráramos ahora, dispuest@s a cambiar. ¿Deseas cambiar algo de lo que sucedió? Olvida esa posibilidad. Bendice tu presente, bendice las razones que tuvo tu conciencia para no haberse amado lo suficiente hasta este instante y comienza a hacerlo. Recuerda: sólo puedes dar aquello que posees y si posees amor en ti, podrás tener una excelente relación contigo, siendo esto una energía que esa persona que esperas percibirá como una señal de que estás list@ y vendrá a tu encuentro para continuar sanando juntas.
Los pasos son:
  1. 1.Amate y apruébate (aunque te consideres mal@, aunque te sientas odiad@, aunque te sientas culpable por estar sol@, aunque nada hasta el momento haya funcionado para ti. Todo ocurre por alguna razón). Sólo si percibes la soledad y te encuentras en ella, podrás comprenderla y dejar de sentirla como tu enemiga.
  1. 2.Acepta el amor que el mundo quiere darte. Si tu ser te inspira a quererte más, la gente a tu alrededor lo percibirá y serás magnétic@, atraerás a las personas a tu vida como por arte de magia y te sentirás mucho mejor cada vez. Conozco a mujeres y hombres que se refugian tras un rostro endurecido para protegerse, para evitar que alguien les ame y les haga daño.
  1. 3.Amarte a ti mism@ significa que eres incondicional contigo. No hay reglas, ni requisitos, ni tiempos, sólo amor hacia ti. Esto te orientará hacia las personas, los sitios y los momentos perfectos que mereces. Háblale a tu ser con amor, a veces un “Te amo” es suficiente para tener un excelente día. Cuando te amas generas más amor y más oxígeno para el planeta y para todos los que lo habitamos. Amarte significa divertirte a donde quiera que llegues, reírte sin temor de ser cuestionad@, abrazar a la vida sin que exista en ti el recuerdo de morirte. Amarte es elegir que este sea tu mejor instante. Vale la pena, te lo prometo.
Nada de lo que yo escribo es totalmente mío. Todo se dijo antes y se escribió de mejor manera que como lo hago yo. Lo que sucede conmigo es que siento el impulso de aprender de ti mientras te enseño. Lo que sucede conmigo es que siento la necesidad de aprender a tu lado repasando conceptos ya expresados, porque quiero que seas tan feliz como yo lo soy.
* Erich Fromm (El arte de amar). El autor define al amor como un arte donde necesitas adquirir su dominio para ser feliz.


Vivi Cervera. Copyright 2009. Derechos reservados de autor.
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