Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de julio de 2017

Pensamientos que Curan y te hacen Feliz



“La mente, es una fuerza inagotable capaz de influir y cambiar el mundo físico y el cuerpo, esto, desde la premisa que formula que existen pensamientos que curan y pueden hacer feliz a las personas”

Los científicos actuales, amparados en investigaciones reales, probadas y académicas, empezaron a darle la razón a todas aquellas personas que creen, que existen pensamientos que curany que pueden transformar sus cuerpos físicos en cuerpos saludables, alegres y fortalecidos por la Luz. Desde la antigüedad se ha dicho, que lo que tú tienes interiormente, es lo que vas a exteriorizar en tu cuerpo y en tus acciones. Veámoslo desde la ciencia.   

Un grupo de investigadores neurocientíficos, Fred Gade del Instituto Salk de la Jolla en California, Michael Meaney de la Universidad de McGill de Montreal, Phillip Shaver de la Universidad de California, y Helen Neville perteneciente a la Universidad de Oregón, se reunión, con el fin de elevar investigaciones que demostraran la capacidad que posee el cerebro para transformarse durante la existencia, a lo que comúnmente le llamamos neuroplasticidad.   
¿Qué investigaron? Desde sus conocimientos, hicieron indagación de una creencia que los budistas han sostenido por más de 2.500 años, en el que la mente, es una fuerza inagotable capaz de influir y cambiar el mundo físico y el cuerpo, esto, desde la premisa que formula que existen pensamientos que curan y pueden hacer feliz a las personas.

¿Qué encontraron? La narrativa budista de la iluminación posee un paralelo extraordinario con los hallazgos científicos encontrados sobre la neuroplasticidad. ¿Por qué? Elementalmente, muestran, que, a pesar de poseer formas muy distintas y arraigadas de vivir y pensar, el cerebro sólo está parcialmente predeterminado, quiere decir, que tú y yo, poseemos una posibilidad inmensa en poder cambiar las cosas y los acontecimientos que queremos que nos sucedan.

En consonancia a esta verdad, la experta en budismo de la Universidad de George Washington, en una de sus entrevistas, expresó que “el budismo es una historia en la que sentimos dolor y sufrimiento, pero poseemos el poder de cambiar todas esas realidades”.

Mente y Cuerpo, ¿cuál es su conexión?


“El doctor Cunningham, en un grupo hasta 40 pacientes, logró demostrar que, con técnicas de autoconciencia, meditación, pensamientos positivos y reducción de estrés, por lo menos, 8 de sus pacientes pudieran alcanzar tasas de vida muy superiores a las que se esperaban”

El psiquiatra de la Clínica de Marly, un importante Centro Médico de la Capital Colombiana, el doctor Ariel Alarcón, desde su pensamiento e investigación, no duda en asegurar y confirmar los beneficios que traen a la persona, la práctica de la meditación y las terapias cognitivas. Es tanto su convencimiento, que incluso,implementó en su unidad, un programa de psicoterapia para pacientes que padecen cáncer.  

Cuentan los colegas del médico Alarcón, pertenecientes al área de nefrología, que un paciente, al momento de ser trasplantado y no tomar ciclosporina (medicamento utilizado para evitar el rechazo del órgano trasplantado), el organismo le rechazaba el órgano, así que, empezó a realizar meditación trascendental, e inmediatamente, el cuerpo empezó a sentir el riñón como propio; es decir, este paciente, con la meditación, evitó que su organismo le rechazara su riñón. ¡Ya empiezas a comprender porqué existen pensamientos que curan, y te dan felicidad!

Ahora, avanzando más allá, el doctor Alarcón, ha estado muy interesado en las investigaciones e indagaciones que un colega suyo en Canadá, ha realizado en cuanto a los pensamientos que curan y su práctica. Se trata del médico científico Alastair Cunningham, perteneciente al Ontario Cancer Institute, quien, a nivel mundial, ha sido paladín en las investigaciones que enfatizan en la real existencia de un puente entre nuestros pensamientos, emociones y creencias, y el desarrollo de enfermedades que experimentan dolor, angustia, ansiedad y sufrimiento, tal es el caso del cáncer.

El doctor Cunningham, en un grupo hasta 40 pacientes, logró demostrar que, con técnicas de autoconciencia, meditación, pensamientos positivos y reducción de estrés, por lo menos, 8 de sus pacientes pudieran alcanzar tasas de vida muy superiores a las que se esperaban, esto, comparado con la gravedad y evolución del cáncer en los cuerpos de cada uno de los pacientes.

La pregunta de la ciencia es, ¿qué camino recorren nuestros pensamientos para lograr que estos impacten de manera positiva sobre nuestra salud física?Seguramente, la ciencia se quede haciendo esta averiguación muchísimo tiempo, puesto que se están sumergiendo sobre una investigación que posee más vida espiritual, energética y trascendental, que física. En propias palabras del doctor Alarcón “la investigación es muy complicada, puesto que no están claras las vías moleculares a través de las cuales ocurre ese fenómeno, la interacción entre nuestro cerebro y sistemas, como el inmunológico y el endocrino”

¡Asombroso!, ¿verdad? La existencia de pensamientos que curan y te hacen feliz es una realidad, va más allá de simples hipótesis que aún no se han podido comprobar, pues ésta, ya es real, la ciencia comprobó su autenticidad. Te invito para que implementes en tu vida, técnicas y estrategias que vayan llenando tu existencia y tu Ser de Luz, salud y felicidad.

La Meditación: Pensamientos que Curan en el Hospital


“…han demostrado que los pacientes que experimentan en sus vidas, aquellas técnicas de pensamiento positivo, regenerador y de meditación, experimentan la activación de las zonas de la corteza cerebral asociadas a la emoción, y logran el mejoramiento de algunas cuantificaciones de su sistema inmunológico”

Alrededor del mundo, los científicos han querido generar contacto con los budistas y demás personas que confían en la trascendencia del Ser, con el fin de aprender y experimentar estrategias que puedan llevar a la superación y curación de enfermedades.

Uno de estos científicos es el doctor Steve Hickman, catedrático de psiquiatría de la Universidad de California en San Diego. En Moors Cancer Center de San Diego, California, coordina varias técnicas de meditación, que incorporó al tratamiento de pacientes que padecen enfermedades crónicas, incluida el cáncer. Allí, reciben sus tratamientos convencionales y la oportunidad de presentarse a asambleas, en las que se preparan a los pacientes para pensar de manera distinta y adquirir hábitos de meditación y trascendencia espiritual.

Dentro de su discurso, el doctor Hickman, recuerda varias anécdotas que han sido experiencias de éxito al interior de su proyecto, sin embargo, recalca en la necesidad apremiante de extirpar el miedo, la ansiedad y el estrés, que representa en un paciente una enfermedad crónica, e incluso puede lograr que el pronóstico se agudice.

Estos estudios precedidos por el profesor Hickman en la Universidad de Massachusetts, han demostrado que los pacientes que experimentan en sus vidas, aquellas técnicas de pensamiento positivo, regenerador y de meditación, experimentan la activación de las zonas de la corteza cerebral asociadas a la emoción, y logran el mejoramiento de algunas cuantificaciones de su sistema inmunológico. Sin duda alguna, te invito para que experimentes en tu vida pensamientos que curen y te hagan feliz.

Finalmente, y a modo de conclusión. Los efectos de la meditación son extraordinarios, ya la ciencia ha venido avalando todos aquellos beneficios que traen para la vida, la meditación y la trascendencia de vida.

Sería importante que te acercaras a las evidencias científicas que se han venido recopilando en relación a las prácticas concernientes a la meditación. Por lo pronto, le invito para que haga lectura del Artículo, “Y… ¿qué es la Meditación?, ¿qué beneficios trae para tu Vida?”, y conocerás de primera mano aquellas magníficas bondades.

Ahora sí, ¿que esperas para que existan en tu vida pensamientos que curan y te hagan feliz para toda tu vida?


Autor: William Hernán Estrada Pérez, Redactor en la Gran Familia de hermandadblanca.org

viernes, 1 de agosto de 2014

El arte del sufrimiento y la felicidad por Thich Nhat Hanh

Thich Nhat Hanh, en su paso por Madrid en este 2014, nos habló del arte de manejar el sufrimiento como modo de alcanzar la felicidad:
Sin sufrimiento no es posible es la felicidad. Cuando cultivas flores de loto, necesitas lodo. La felicidad necesita también algo de fango, de lodo para surgir. Escuchando, observando profundamente, surge más comprensión y compasión. He ahí los dos fundamentos de la felicidad. Ésta viene del lodo del sufrimiento. Hay una conexión muy profunda entre el dolor y la felicidad, así como entre el fango y el loto. Si huimos siempre del sufrimiento, no nos liberaremos de él. El sufrimiento es esencial para alcanzar la comprensión y el amor. Si sabemos cómo manejar el sufrimiento en nuestro interior, si sabemos cómo sufrir, sufriremos menos que otras personas. El sufrimiento es un arte. Si sabemos utilizar nuestro sufrimiento, podemos crear felicidad para nosotros y para quienes nos rodean.
Cuando estás en contacto con tu sufrimiento y el de los otros, emerge la compasión. Somos una gota en el corazón de un río. Dejamos que este río nos lleve como gota de agua. Si tienes algún dolor ansiedad o angustia, permite ser arrastrado por la energía de la compasión colectiva, como una gota de agua en la corriente colectiva.
Thich Nhat Hanh, conferencia en abril 2014, en Madrid
Fuete: http://elblogdeesenciadealquimia.com

viernes, 25 de junio de 2010

CADA SER HUMANO ES UNICO Kwan Yin Formas de percibir la felicidad.

CADA SER HUMANO ES UNICO
Kwan Yin

Formas de percibir la felicidad.

La felicidad es una palabra tan mágica que para algunos se pierde en algún sueño, pertenece a las tierras encantadas, ajenas a este mundo y, por lo mismo, inalcanzable. La felicidad, tal como lo entienden otros, está tan devaluada, que se atreven a afirmar que son felices, aun cuando internamente viven en un mundo lleno de angustias y temores y de inestabilidades emocionales.
Así pues, mientras que para unos la felicidad es como una estrella a la que únicamente se puede observar desde lejos, para otros, la palabra ha perdido su sentido original, y, simplemente, se ha degradado al punto en que ha dejado de significar lo que originalmente representaba para todos los seres; sin embargo, la felicidad representa un bello estado del ser que se encuentra permanentemente al alcance de todos aquellos que se atrevan a vivir en el presente y que puedan aprender a disociar perfectamente esos dos aspectos que la misma naturaleza humana les presenta y que explicamos en sesiones anteriores, llamándolos el impulso de la evolución y la necesidad de aceptación.
En la sesión anterior mencionábamos que cada ser humano debe hacer un esfuerzo para vivir en el presente y apartarse de esas tendencias malsanas de vivir en realidades hipotéticas del pasado y del futuro.

El segundo principio: Yo soy un ser único en toda la tierra.

Hoy vamos a estudiar al segundo principio que afirma que cada ser humano es único y que sólo él es capaz de comprenderse a sí mismo y de entender y cambiar sus procesos de percepción.

Debemos entender que nuestro paso por el mundo representa un sendero únicamente seguido por nosotros, nadie, en ninguna parte del mundo, podrá seguir exactamente el sendero que nosotros hemos elegido para nuestra vida, nadie caminará exactamente por los mismos pasos, podrán seguirnos y podremos ser nosotros quienes sigamos a otros, pero debemos entender, que cada paso que damos es únicamente nuestro, y las responsabilidades que esto trae consigo las debemos afrontar nosotros, puesto que fuimos nosotros quienes ejercimos las acciones. Por otra parte, ¿quién podría juzgar el camino que nosotros vamos llevando en nuestras vidas, quién podría entender los porqués, las motivaciones que nos impulsan a dar tal o cual paso en nuestra vida, quién conoce lo que sucede dentro de nosotros, con qué derecho el resto del mundo se atreve a juzgar nuestros actos, quiénes son ellos y qué representan para mí sus opiniones?.

Tomar conciencia de nuestra esencia personal.

Una cosa debemos entender: nosotros somos únicos en todo el mundo, no hay otro ser como nosotros, no existe otro ser que piense igual que nosotros; lo que nosotros hacemos lo hacemos por convicción propia, y si nos equivocamos, nosotros seremos quienes aprenderemos, y si acertamos, nosotros seremos quienes obtengamos la gloria. Es muy cierto que a lo largo de nuestras vidas vamos siguiendo los ejemplos dejados por otros antes que nosotros, escuchando los consejos que otros nos dan, y vamos siendo impulsados por los comentarios que nuestras familias, amistades, o personas importantes para nosotros nos dan. Es muy cierto que vivimos continuamente interaccionando con otros, y que de esta continua interacción surgen una multitud de decisiones de parte nuestra, pero, más cierto que todo eso, es que nosotros somos criaturas únicas en el universo y que lo que pasa dentro de mi ser, sólo yo puedo entenderlo y los resultados de lo que haga, sean buenos o malos, satisfactorios o frustrantes, serán únicamente mi responsabilidad.

No aceptaremos las ofensas provenientes de otras personas, porque carecen de significado al no entender ellos nuestro verdadero ser; los consejos y todas las buenas intenciones que otras personas tengan para ayudarnos y guiarnos en nuestra vida, las escucharemos con el debido respeto, pero entendiendo que nuestras vidas son únicamente nuestras y que en el camino que vamos siguiendo, cada paso que damos, nos acerca o nos aleja de la meta que nosotros mismos nos hemos definido.
La trascendencia de nuestros actos: cosechamos lo que sembramos.

¿Por qué vivir pensando en si a los demás les gustará lo que vamos a hacer; por qué vivir mortificados si cada una de nuestras acciones será aprobada por la sociedad?; mejor entendamos, que cada cosa que hagamos producirá un efecto en el mundo exterior, en las demás personas, y que esos efectos me ayudarán o perjudicarán en mi continuo caminar hacia las metas que me he fijado. ¿Por qué no observar a las personas y analizar su comportamiento hacia nosotros, en función de las acciones que nosotros vamos realizando en nuestra vida; por qué no entender, que lo que nosotros recibimos de parte de la sociedad es un resultado de lo que nosotros mismos le hemos dado?.
Por qué no entender, de una vez por todas, que si bien sigo un camino único y soy un ser distinto a todos los demás, todo lo que yo haga provoca una reacción en el resto de mis hermanos, y que si lo que busco es lograr el respeto, la amistad, la admiración de los demás, cada uno de mis actos debe estar cuidadosamente vigilado para obtener precisamente esos resultados. Si la sociedad me rechaza, seguramente ha sido porque mis acciones no han estado acordes a lo que es comúnmente aceptado; si el trato que recibo de parte de los demás no es de mi agrado, debemos entenderlo como una respuesta a lo que nosotros mismos hemos estado haciendo.

¿Deseamos la felicidad?. Esa es la pregunta que debe estar permanentemente presente en nosotros; entonces, busquémosla a través de nuestras acciones, cuidemos cada uno de nuestros pasos, para que la respuesta que obtengamos del mundo sea justamente la que nosotros esperamos. Vivir plenamente, disfrutando cada momento de la vida y participando de esa experiencia a los demás, es iniciarse en el camino de la permanente felicidad. Hagamos de nuestra vida un eterno estudio, analicemos cada acción, cada paso, y las consecuencias que obtenemos de parte de la sociedad que nos rodea; vivamos una vida en donde cada hecho no sea sino una lección dedicada especialmente para nosotros; permanezcamos receptivos, porque las claves supremas del comportamiento humano se esconden en los lugares más increíbles y surgirán a la luz en el momento menos esperado.

Interacción individuo-colectividad.

Así pues, en este segundo postulado podríamos resumir, que aun cuando el ser humano es único en sus características personales, vive inmerso dentro de una vasta colectividad humana, y que de su continua interacción individuo-colectividad, se produce un estado que puede llevar a la felicidad permanente, o bien, a un estado conflictivo que atrapa al ser y lo lleva a vivir una vida miserable. Muchos hombres se encuentran sufriendo estados de permanente conflicto; muchas mujeres igualmente, se encuentran sufriendo estados permanentes de desarmonía, y cuando esto ocurre, y los individuos se sienten incapaces de romper esas largas cadenas de sufrimiento, se buscan otras opciones, entran en acción los mecanismos de defensa y aparecen las patologías que únicamente pueden ser sanadas después de largos tratamientos. Aprendamos entonces, a vivir internamente sanos, a cultivar dentro de nosotros el equilibrio permanente de nuestras emociones, haciendo que cada uno de nuestros pasos en la vida, se convierta en una lección en donde podamos aprender la forma de ser feliz.


Fuente: El Camino hacia la Felicidad, por la Maestra Kuan Yin - difundido por la Ciudad Virtual de la Gran Hermandad Blanca