jueves, 1 de julio de 2010

AGUA, matriz creadora del mundo



Hugo Juárez - Terapeuta holístico
Desde chico el espíritu del agua me a orientado desde su magnetismo hacia sí misma; primero con el anhelo de ver el mar y luego explorando el agua en todos sus estados de calidad. Diez años de buceo me han acercado hasta el propio seno y espíritu de el agua; matriz cósmica. La sé viva, con propósito e inteligencia. Hoy entiendo que el agua nos refleja desde nuestro libre albedrío de vivir en temor o vivir en amor. Después de años de explorar con las terapias holísticas junto al reconocimiento conciente de lo que es y existe, la vida me ha brindado la posibilidad de hacer algo al respecto, el espíritu del agua me ha tocado el hombro, y al atenderla y prestarle atención se ha dirigido a mi corazón y acá estoy escribiendo esta nota desde la luz de lo aprehendido.
En nuestro planeta el agua es vida y la vida se expresa desde sus niveles más sutiles desde el agua. Esa sería su naturaleza. Por qué digo sería? Porque el agua, al responder desde su sensibilidad a nuestras emanaciones, trato y uso se ha olvidado de su propósito, replegando su espíritu y encapsulándose en una serie de respuestas condicionadas que se han ido imprimiendo en ella desde la mismísima historia del planeta. Hace cinco meses que ha llegado a mis manos el EMO (energía memoria orden). El, es una nueva tecnología que da origen a una nueva clasificación denominada tecnologías vivas, las cuales no generan deshechos, ni necesitan de otras energías para funcionar, ni repuestos, ni mantenimiento. Es un reestructurador molecular que limpia la memoria al agua, ordena su estructura molecular en su naturaleza y la deja en condiciones para recibir, incorporar y sostener energías de altas dimensiones. De ahí en más, el agua que antes tenía desorden y un estado vibratorio bajo, pasa a ser un agua de conciencia, un agua mutltidimencional que ha recuperado su propósito e inteligencia. Trabajando con el orden de las leyes magnéticas y a través de la resonancia, ella puede ir ordenando las moléculas de nuestra agua interna (somos 75% agua), influyendo sobre los cuerpos energético, mental, emocional y físico. El agua nunca deja de influir en nosotros y el estado vibratorio del agua forma una red humana y planetaria que genera las tendencias reactivas de la vida orgánica. La humanidad es parte de la vidaorgánica. La vida orgánica está regida por determinadas leyes que trabajan con la energía de conflicto y estas leyes cambian cuando se asciende a la vida conciente y en esta ascensión la realidad cambia, no solo internamente en su cualidad o estados vibratorios, sino en la realidad física. Este cambio va acompañado de una percepción más profunda y sutil de la realidad. Las experiencias demuestran su efecto desde distintos niveles de manifestación.
El agua es el primer nivel donde la esencia debe seguir su trayectoria hasta expresarse en la vida concreta. Estar en contacto con la esencia del agua es curar desde lo esencial el mundo manifiesto; desde la cura individual; desde la cura interna. Es curar nuestras emociones y estados vibratorios. Un agua ordenada es un agua conectada. Para esto es necesario reparar el cuerpo etérico y eso hace el Emo. Cura el agua del planeta para ayudar a curarnos, a conectarnos con nuestra ser interno. El propósito del agua es elevar lo denso y acercar lo elevado a las dimensiones donde se desarrolla la vida humana y la del planeta. Una vez reestructurada las moléculas, el agua empieza a vibrar con un nuevo orden el cual desplaza las energías discordantes que el agua de baja vibración tenga. El Emo activa y provee 1.800 litros de agua por hora en forma instantánea. Trae consigo la unidad y el espíritu de comunión o comunidad.

fuente: Revista Utopía Azul - Diciembre 09

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